Un día de cólera
Un día de cólera me lo compré en el aeropuerto de Madríd cuando iba a Lanzarote. Como ando muy liado solamento puedo leer cuando viajo, lo cual es bastante frecuente, así que este libro me lo lei casi integramente a 10.000m de altitud y a mach 0.9, ahi es ná.
Como siempre me sucede con Arturo Perez-Reverte, el libro me ha encantado, lo pasé genial leyéndolo, aprendí un capítulo de la historia de España que desconocía y una vez más comprendí que los españoles somos el tipo de personas que hacemos las cosas con dos cojones y medio cerebro.
La manera de describir de Pérez- Reverte me atrapa y casi podía oler la pólvora de los cañonazos contra los soldados franceses, oir los estampidos de las bolas de hierro reventando los muros de las calles… vamos, “drogaina pura” este libro.
10 Junio 2008 a 11:01
Pérez-Reverte es de lo mejor que tenemos….y sus artículos son geniales.