Trás una instalación un poco chapucera con muchas fugas de agua, por fin he decidido hacer las cosas como dios manda, pinchar la tubería principal y sacarle un ramal a la electroválvula programable.
Tras abrir la llave paso, ni una gota, he aquí mi primera obra de arte en el campo de la fontanería.

Esta entrada fue publicada el 24 Junio 2008 a las 07:20 y archivada bajo Hardware con etiquetas electroválvula, jardin, riego. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.