El que mete la cabeza en el hueco de la hélice de proa es el “Jamemater”. El barco en si es un pequeño quimiquero de unos 100 metros de eslora, imaginaros como sería esta foto si fuese un containero de 300m… jamemater!!!!!

Maritime Trafic es una herramienta muy útil para lo que nos dedicamos a dar servicio a buques en distintos puertos del mundo. Ayer por ejemplo tenía que subir a bordo del Maersk Straldsun para hacer un cambio en los parámetros de la inyección y antes de salir de la oficina camino del puerto me conecté para ver en que muelle estaba amarrado, muelle Príncipe de Asturias.
También puedo ver donde se encuentra el Milenium Tres amarrado en la bahía de Algeciras donde están el melocotón y el viejo lobo de mar terminando el cambio de cojinetes.
Menos mal que esta vez hemos venido a Sesimbra en vez de quedarnos en Setubal. El trabajo está siendo de lo más cabrón de los últimos tiempos. Por lo menos Sesimbra tiene algo especial que hace que te olvides del trabajo al volver por la tarde, al contrario de Setubal que tras una paseo por la Avda.Luisa Todi no quedaba otra que volver al hotel, Sesimbre tiene mucho encanto.
Estoy en el cuarto de oficiales del buque Overseas Sophie, descansando del palizón de hoy, esto ha sido mucha tela. Estamos navegando con el práctico a bordo y cuando venga la lancha a por el, nos bajamos, trabajo terminado.
Una cosa que quería comentar de este viaje a Portugal ha sido el gran descubrimiento de Sesimbra y del Hotel Estalagem Do Mar. El hotel es muy grande, horizontal, pasillos llenos de rincones, ventanales al mar, butacas. No hay ni un alma, ni un alma es que no me he cruzado aún con nadie en el pasillo así que la sensación muchas veces es la de estar en un hotel abandonado pero en perfectas condiciones., muy interesante. El bar es de lo mejor, terraza colgante, suelo techo y paredes de madera, decoración marinera, muy acogedor. Como el hotel, enorme.las habitaciones son sencillas, sin lujos pero con un ventanal al mar y marquesinas de madera enormes. Cada habitación tiene una terraza de unos 9 metros cuadrados bastante recogida donde puedes sentarte a leer y ver solamente el mar.
El hotel está tan sumamente cerca del mar que por las noches se oyen las olas romper, ahhhh que gozada. Este sitio es el típico para venirse en invierno cuando uno quiere escapar de la rutina y perderse un fin de semana sin ver a nadie.
Las comidas las hemos ido haciendo en el restaurante Ribamar, un dos estrellas Michelin a un precio genial. Los camareros muy simpáticos y la comida espectacular.
No todo ha sido disfrute hotelero, más bien tortura naval. Como ya he comentado este trabajo nos ha prepardo una putada cada día, el viejo lobo y yo no nos lo podíamos creer, ha sido muy duro, pero lo hemos conseguido. Al final resolvimos el último problema a ultimísima hora desmontando el PCB de la conexión intermedia, mirando las pistas a donde iban, que componentes había por medio y así pudimos sacar el plano de conexionado que no teníamos.
Reflejo en casco recien pintado
Grande vs Pequeño
Nos vamos, trabajo terminado
Este fin de semana fuí a Mestre, Italia, para atender un trabajo a bordo de un buque petrolero. El trabajo fue bien, de los de polímetro en mano, como a mí me gustan.
Mi hotel está en Mestre así la noche antes de ir al barco decidí ir a Venecia. Taxi a la plaza de Roma, barco a Plaza de San Marco. Llegué a las 9 de la noche, no había mucha gente, paseé un rato por las calles disfrutando de la primera imagen de Venecia de mi vida. Era tarde así que decidí regresar a Mestre deseando que el trabajo del día siguiente no fuese muy largo para volver.
Por suerte al viernes bajo del barco a las 1300. Regreso al hotel, ducha y taxi a la Plaza de Roma. Esta vez decido ir a la Plaza de San Marco andando, callejeando para conocer la ciudad desde dentro. Esta vez lo que podía ser un bonito paseo se ve ligeramente ensombrecido por la cantidad de gente que se encuentra en la ciudad. Todas las calles y plazas hasta la bandera. La plaza de San Marco llenísima, imposible caminar tranquilo. Ya cansado de la caminata y del calor decido que Venecia es para venir en noviembre, sin tanto turista con sombrero imitación al panamá.
Así pues resumiendo, Venecia muy bonita pero le sobra tantísimo turista. Hay destinos en el mundo que hay que pensar muy bien cuando se va, y Venecia es uno de ellos.
Desde hace un mes, y por motivos organizativos en mi empresa, habreis podido ver que no he salido a atender muchos barcos. Ultimamente, con la inaguración, la nueva reestructuración que me aparta de los barcos y me acerca a la oficina he estado un poco offline.
Ayer volviendo de la central térmica me Menorca me llamaron con un mayday en El Ferrol. A pesar de que últimamente estoy haciendo horas a porrillo, esa vena de troubleshooter me salió enseguida y acepté.
Acabo de bajar del barco, estoy en el hotel y no hay mejor momento para escribir que tras el estrés del trabajo y la satisfación del trabajo bien hecho y terminado. Afortunadamente el led rojo se volvió verde y las alarmas desaparecieron, gracias a eso me he librado de salir a pruebas de mar mañana por la mañana.
Cuando salía del astillero me encontré esta hélice. La referencia del contenedor os puede hacer imaginar lo grande quees.
Cuando el precio del petróleo sube, las compañias petroleras invierten ingentes cantidades de dinero en sacar petroleo de donde sea. Como ahora, el momento es muy bueno para sacar todo el crudo posible y venderlo a buen precio. Es entonces cuando se decide extraer petróleo de los lugares más remotos y a pesar del alto coste siempre será rentable. Muchos armadores invierten en buques heavy lift como el de la foto que tomé en la bahia de Singapur. Estos buques están muy de moda en la actualidad pues transportan plataformas petrolíferas que han sido ensambladas en tierra firme.
Muchos armadores me comentaba el capitan del último barco en el que estuve, que además fue capitán de un heavy lift, llegan a transformar petroleros o bulk carriers en este tipo de buques.
Estos buques son muy interesante en cuanto la manera de operar. El buque se lastra con agua hasta que se hunde tanto que solo se ve la superestructura sobre el agua. El buque se desplaza por debajo de la carga y una vez debajo se va deslastrando poco a poco con lo que el buque empieza a subir y a levantar la carga. Seguro que habreis visto esto en los documentales del National Geographic o del Discovery Channel, pero ver este tipo de barcos de cerca impresiona. A mi cada día me fascina más el principio de Arquimedes.

Ahora que uno ve el final del un trabajo largo que ha costado mucho esfuerzo, es cuando uno ve las cosas positivamente. La verdad es que le debo bastantes cosas al Horizon Dimitra. He aprendido un montón de cosas nuevas sobre la sala de máquinas y del puente, diferentes equipos, procedimientos. Además el haber esta trabajando casí obsesivamente en resolver un problema de un equipo que casi no conocía me ha hecho aprenderlo bastante a fondo creo, con lo que me alegra haber tenido este problema.
La tripulación de este barco es muy buena, un capitan con muchísima experiencia, un tio serio, un jefe de máquinas muy bueno y en general buenos profesionales casi todos de mi edad con lo que no lo he pasado mal del todo.
Una experiencia más que viene a corroborar una máxima del mundillo, un axioma de este trabajo que dice, “Sabes cuando te subes a un barco pero nunca sabes cuando te bajas”
Escuchando Rakim, Dead can dance
Después de 30 días navegando, de haber cambiado 6 veces de uso horario, haber recorrido 8000 millas náuticas, cuatro simulacros de incendio y abandono de buque, haberme comido entre muslos y pechugas al menos 6 pollos enteros, de haber invertido mi reloj biológico, ahora duermo durante el día, y de haber tenido que trabajar durante varias horas con windows Vista (me arden las manos en lejia agggg) por fin hoy voy a tocar tierra en Singapur. Tengo dos días antes de que salga mi vuelo a España así que el plan es:
Descansar, mails, llamar, bañera con espumita, comida japo, pizza, compras, regalillos, fotos, avion, Valencia y hogar dulce hogar… BUAHHH AH AH AH AH
