Los que tenemos un perrico en casa en muchas ocasiones nos volvemos muy pesados contando lo bonito y listo que es. Yo no me canso de jugar con el, hoy todo el día. Botán ha terminado la jornada bostezando como un cosaco después de haber corrido por el jardín hasta hartarse, hasta yo tengo agujetas.
Pero es que no se puede evitar lo de ser tan pesado contando las maravilla del perro de uno si cuando estas preparando la comida se te enrosca en los pies y se queda dormido, dios, me lo como a bocaos y no dejo ni la cola.





Aún está en la fase en la que hay que ponerle varias vacunas por lo que no lo sacamos a la calle, solo en casa y sin visita de los canes vecinos.
Hoy ha sido su primer día entero en su casa pues ayer lo pasamos en casa de mi padre. Así que ha estado estudiando sunuevo entorno. Se le ve felíz y agusto con nosotros. Mi novia que le tenía pánico a los perros está loquita con Botán y es que este nuevo individuo en la famila es un encanto.









