Archivo para alemania

Köning Von Flandern

Posted in Uncategorized with tags , , on 10 mayo 2009 by Rubén

Siempre que voy a Augsburg donde la empresa para la que trabajo tiene su sede, paro a cenar la primera noche en el König von Flandern, un restaurante típico alemán donde hacen su propia cerveza. El olor a malta, cebada y el sabor de la Aligator acompañando un schwein axe es delicioso. Comida abundante y muy buena, de la que te recarga de energia a tope, carnaza, pasta, patatas etc…

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Ausburg: ATUC día 1

Posted in Viajes with tags , , on 5 noviembre 2007 by Rubén

Ayer llegamos Jesús y yo a Ausburgo para asistir hoy al primer día de la ATUC, Annual Training Updating Course. Estaremos tres días en Ausburgo, dos en Hamburgo y 14 en Copenhagen.

El viaje fue infernal, no comí nada desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde. Al llegar unos coleguitas de MAN Roland nos recomendaron ir a cenar al Köning von Frandern. Cerveza casera y comida tipica alemana, mucho Saubuckel vom rost con unas ausbruger scheweinneschaeufele el riquisimo schweinshaxe y unas glasierte kastanien para morirse. El hambre que teniamos era inconmensurable. La cerveza cayó de un trago y la bandeja de carnaza duró un suspiro.

El clima jodido, esta mañana 6 grados del ala y prevision de nieve.

El cuartel general de MAN y su PrimeServ Academy son espectaculares. Junto a las aulas tienen motores 4t de varios tamaños, turbos,  injectores, culatas etc… vamos una maravilla que no dejaron trastear Sergio que lo echarón a los leones nada más llegar. Eso si, bien que habia un tipo de Singapur desmontando una biela con un alemán al lado explicando como hacerlo paso a paso. Melocotón, ya me gustaría ver al de Singapur en el MIII lidiando con ese berengenal de motores.

Hoy estuvimos viendo esos motores en los que Bola (la competencia, ya solo nos falta el minguelas en Wärtsilä) es una máquina, los motores de gas y los dual fuel. Yo, apesar de que me gustan los motores de cuatro tiempos estoy contando los días para llegar a Copenhagen donde está la meca de los dos tiempos diesel con sus nuevos ME-B electrónicos y mis amiguetes de operation.

Escuchando Paris-Texas, Ry Cooder

España vs Alemania

Posted in Viajes with tags , on 30 septiembre 2007 by Rubén

Antes de nada permitidme gritar en mi desesperación !VIVAN LOS BARES¡.

Estoy en Wilhelmshaven, alemania, es domingo y acabo de llegar al hotel después de toda la tarde currando. Son las 23.21 horas. Tengo un hambre que me comería el minibar que este hotel de cuatro estrellas no tiene. Es españa no existen hoteles de cuatro estrellas sin minibar, uno cero.

He atravesado media ciudad en taxi y no he visto un maldito garito abierto. En España es imposible que a las 23:21 no encuentres un garito abierto donde comer algo. Es estadísticamente imposible, y si hay algo imposible en el mundo es que no te encuentres en España a lo largo de cinco kilometros dentro de la ciudad algo abierto. Dos-cero

Me dirigo a la gasolinera más cercana, el tipo corrobora mis peores augurios, a las 22:00 todo cerrado. Decido pues recurrir a los típicos sandwiches envasados o comprar una lata de atún y un poco de pan bimbo y con suerte algún zumo. Tras el mostrador mil tipos de cajetillas de tabaco copando toda una pared. Me giro a ver que hay tras de mí,y solo hay un enorme frigorífico lleno de cerveza y agua. En medio revistas. En una esquina patatas fritas. NADA decente para comer, tres-cero.

España esta claro que las cosas no funcionan tan bien como en Alemania  perocuando uno tiene hambre, a la hora que sea, sale a la calle y en el peorsisisisisimo de los casos te comes un bocata de atún con aceitunas con un poco de mayonesa que te haces en una gasolinera. Siempre, siempre encrontrarás un garito abierto donde poder comentar la carrera de Alonso, rajar de los independentistas y poner a los catalanes de vuelta y media con un par de desconocidos y donde te pondrán cualquier cosa comestibles.

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Cena en Wilhelmshaven, 23:30 hora zulú

pd. Al menos el batido era Pfand Frei, no soportaría encima haber pagado 50 céntimos de más por un bote que no voy a devolver.